¿Cómo impermeabilizar una terraza? Guía completa paso a paso

Ene 12, 2026 | Resolvemos tus dudas

Cómo impermeabilizar una terraza

La mejor manera de impermeabilizar una terraza empieza analizando el estado de la superficie: impermeabilización existente, baldosas, juntas, pendientes y puntos de evacuación del agua. Debes revisar si hay grietas visibles, o zonas por donde el agua discurre con dificultad. Tras esa primera evaluación se puede elegir el sistema más adecuado: láminas sintéticas, membranas líquidas, láminas asfálticas o poliureas. Si quieres asegurar el resultado, una empresa de impermeabilización en madrid puede evaluar las condiciones de la terraza y diseñar una solución específica para tu caso.

 

Tipos de impermeabilización para terrazas

Existen muchos sistemas para impermeabilizar una terraza según el uso y estado del soporte. Los más habituales son las láminas asfálticas, las láminas sintéticas y las membranas líquidas reforzadas con armaduras internas como la fibra de vidrio o el poliéster. Las terrazas funcionan normalmente como parte de la cubierta del edificio, muchas veces conviene aplicar técnicas similares a las usadas para impermeabilizar cubiertas planas o para impermeabilizar cubiertas inclinadas, asegurando una protección integral frente a filtraciones, y que proporcionen estabilidad a los cambios térmicos.

Sistemas impermeables para terrazas transitables

En terrazas transitables, el reto no es solo evitar filtraciones, sino soportar el desgaste del uso diario. Los sistemas deben resistir pisadas, mobiliario, dilataciones y la acción del sol y las inclemencias climatológicas. Algunas impermeabilizaciones pueden combinar una capa impermeable principal, con un acabado de protección mecánica, como baldosas sobre plots, pavimentos, o revestimientos antideslizantes. Así se protege la impermeabilización y se mantiene la terraza cómoda y segura. Una mala elección aquí puede traducirse en roturas prematuras y filtraciones recurrentes.

Membranas líquidas vs. morteros impermeabilizantes

Las membranas líquidas y los morteros impermeabilizantes funcionan creando una barrera continua sin juntas, ideal para terrazas con geometrías complejas o muchos encuentros. Sin embargo, los morteros impermeabilizantes no deben aplicarse en terrazas salvo que sean de reducidas dimensiones. Pese a que en el mercado hay morteros bicomponentes con buena elasticidad, no deben considerarse como solución eficiente para la impermeabilización de terrazas. Los morteros impermeabilizantes también pueden ser considerados como membranas líquidas, al igual que las acrílicas o de poliuretano, etc., y se aplican a rodillo, llana o brocha en varias capas. Sin embargo, los morteros impermeabilizantes tienen otras aplicaciones más específicas, como las filtraciones a presión negativa.

Impermeabilización con tela asfáltica o fibra de vidrio

En la actualidad, la tela asfáltica y las láminas bituminosas en general se encuentran reforzadas con armaduras internas, que suelen ser de fibra de vidrio o de poliéster. La fibra de vidrio no es una impermeabilización, es una armadura que se utiliza en otros sistemas de impermeabilización, como en las impermeabilizaciones realizadas con resina de poliéster, o en algunas membranas líquidas. También se incluye la fibra de vidrio como armadura en el interior de las láminas asfálticas o sintéticas. Esta armadura proporciona estabilidad dimensional a las impermeabilizaciones en las que se incluyen, muy útil, especialmente en climas con fuertes contrastes térmicos.

Impermeabilizar terraza sin levantar el suelo

Cuando quieres evitar obras invasivas, es posible impermeabilizar la terraza sin levantar el pavimento existente. Esta opción es interesante si las baldosas están firmes, sin levantamientos ni deterioro superficial severo. El proceso consiste en limpiar a fondo la superficie, consolidar, abrir ligeramente las juntas deterioradas, sellar las fisuras y aplicar un sistema líquido continuo que forme una película elástica. Es fundamental sellar perímetros, encuentros con paramentos verticales y sumideros, ya que suelen ser los puntos más críticos de entrada de agua. También es imprescindible reforzar la membrana con fibra de vidrio o poliéster.

Soluciones sin obras ni desmontaje de baldosas

Las soluciones sin desmontar baldosas se basan en recubrimientos líquidos, láminas adheridas o sistemas fijados mecánicamente. La clave está en la evaluación de la superficie sobre la que se aplica. Dependiendo del sistema más apropiado para la superficie a impermeabilizar: puede ser necesario – o no – eliminar restos de polímeros antiguos, suciedad incrustada y eflorescencias. Hay que evaluar la superficie, elegir el material también dependiendo del uso que se le vaya a dar a la terraza, y preparar la superficie en consecuencia a la elección. Mejor si se hace con el asesoramiento de un experto.

Pintura impermeabilizante y recubrimientos líquidos

La pintura impermeabilizante es una de las soluciones más conocidas para particulares por su aplicación sencilla. Suele ser una resina acrílica o de poliuretano con alta elasticidad, capaz de absorber pequeñas fisuras sin romperse. Se aplica en capa múltiple, respetando el consumo mínimo por metro cuadrado para lograr el espesor adecuado. Los recubrimientos líquidos más técnicos, en cambio, ofrecen mayor garantía y durabilidad, resistencia al tránsito, a la radiación UV, etc., aunque exigen una preparación más rigurosa y, a menudo, la intervención de profesionales especializados.

Revestimientos impermeables de fácil aplicación

Los revestimientos de fácil aplicación incluyen láminas autoadhesivas, y membranas líquidas (normalmente cauchos acrílicos). Estos revestimientos permiten impermeabilizar una terraza de manera “sencilla”. Sin embargo, la impermeabilización, aunque parezca una tarea fácil, puede no serlo. La impermeabilización de terrazas puede ser muy compleja en ocasiones. En ocasiones ahorrar con una impermeabilización aplicada por uno mismo, puede suponer un desastre ya que se obvian muchos factores que a un buen profesional no se le escapan. Esa es la clave de que todo funcione finalmente.

 

Impermeabilizar terrazas de cemento o superficies porosas

En principio, se puede aplicar sin problemas una impermeabilización apropiada sobre una superficie porosa. Evidentemente no se aplica igualmente uno u otro tipo de impermeabilización sobre una superficie porosa. Depende del grado de porosidad de la misma. Otra cosa distinta es que la superficie no tenga cohesión. Si la superficie que se quiere impermeabilizar no tiene resistencia o se disgrega con facilidad, la aplicación de la impermeabilización es inviable. Las impermeabilizaciones se deben aplicar siempre sobre superficies resistentes, de lo contrario vamos a derrochar tiempo, materiales y dinero.

Membranas líquidas, preparación de superficie antes del sellado

Antes del sellado previo a la aplicación de una membrana líquida, la superficie debe estar estructuralmente resistente, regularizada y limpia. Es preferible utilizar herramientas mecánicas, los productos químicos podrían dificultar la adherencia. El siguiente paso, es regularizar desniveles excesivos y se sellan las fisuras con productos compatibles con el sistema elegido. Una vez terminado el proceso de preparación, se comprueba que no haya humedad residual importante. Solo entonces es recomendable aplicar las imprimaciones y capas impermeabilizantes.

Uso de imprimaciones y capas base

Las imprimaciones actúan como puente de unión entre el soporte y la capa impermeabilizante, especialmente en superficies muy lisas, o con determinadas impermeabilizaciones líquidas con las que es imprescindible aplicar una imprimación previa. Por ejemplo, normalmente, las impermeabilizaciones con poliureas o membranas líquidas de poliuretano precisan una imprimación. En ocasiones incluso se precisa un espolvoreado con un árido de sílice de granulometría muy baja para aumentar la adherencia. Las imprimaciones tienen un tiempo de vida útil, que normalmente viene condicionado con la temperatura media ambiental y suele estar entre las 24 o 48 horas.

Tratamientos antihumedad para terrazas de obra

Las terrazas forman normalmente parte de la envolvente del edificio. Las terrazas suelen combinar impermeabilización, aislamiento térmico y protección. Un enfoque típico como cubierta invertida, incluye barrera impermeable, aislamiento rígido y capa de protección (grava o pavimento). Esta solución, normalmente, tiene un buen funcionamiento desde el punto de vista térmico y de impermeabilización. Elegir materiales compatibles, y distribuirlos correctamente, es fundamental para evitar condensaciones y deterioros prematuros. En proyectos de rehabilitación integral, es recomendable contar con un asesoramiento técnico especializado, para definir y distribuir cada capa del sistema correctamente.

 

Impermeabilización en terrazas transitables

Las terrazas transitables exigen sistemas que soporten un uso continuado sin perder capacidad impermeable. No basta con aplicar un producto; además, hay que prever tránsitos, cargas de mobiliario, limpieza frecuente y exposición constante al clima. En estos casos, se pueden utilizar soluciones de impermeabilización resistente al tránsito, o impermeabilizaciones protegidas para evitar el deterioro, el desgaste, y además, pueden ofrecer un acabado decorativo. La elección debe adaptarse al nivel de tránsito previsto. Un diseño correcto reduce el mantenimiento necesario y evita reparaciones recurrentes por levantamientos, fisuras, pérdidas de adherencia, etc.

Recubrimientos resistentes al paso frecuente

Los recubrimientos para tránsito frecuente suelen incluir mayoritariamente pavimentos de distinto tipo, como de baldosas recibidas con mortero de cemento, morteros poliméricos, baldosas sobre soportes regulables, o sistemas continuos de hormigón y resinas. Su objetivo es proteger la capa impermeable que queda por debajo, evitando golpes directos y abrasión. Además, deben permitir ciertas dilataciones sin fisurar. Por eso se deben establecer juntas de dilatación, y detalles específicos en perímetros y encuentros. Elegir un recubrimiento inadecuado, demasiado rígido, sin posibilidad de dilatación, o poco resistente, puede acabar trasladando las tensiones a la capa impermeable, comprometiendo la estanqueidad y reduciendo la vida útil de la terraza.

Acabados antideslizantes e impermeables

En zonas expuestas a lluvia, piscinas cercanas o simplemente tránsito frecuente con calzado húmedo, el acabado antideslizante es imprescindible para evitar resbalones. Hoy existen recubrimientos impermeables texturizados, baldosas con rugosidad controlada y resinas con áridos que mejoran el agarre. Lo importante es equilibrar seguridad y facilidad de limpieza, ya que acabados muy rugosos pueden acumular suciedad. La combinación de superficie antideslizante e impermeable convierte la terraza en un espacio usable todo el año, reduciendo riesgos y mejorando la experiencia de uso diaria.

Mantenimiento de superficies transitables

Aunque el sistema sea de calidad, la impermeabilización de una terraza transitable necesita mantenimiento periódico. Conviene especialmente limpiar los sumideros, y también revisar el estado general de la terraza, tanto si tiene la impermeabilización visible, como si se encuentra protegida por otras capas de protección. Y por supuesto, hay que observar si aparecen manchas de humedad en los techos inferiores, puesto que es una señal inequívoca de  que algo no funciona bien en la terraza. Por lo general, actuar sobre pequeñas incidencias a tiempo, resulta mucho más económico que esperar a que surjan filtraciones graves con deterioros importantes. Además, algunos sistemas líquidos permiten aplicar capas de renovación cada ciertos años, reforzando la protección sin necesidad de una obra completa de rehabilitación.

 

Soluciones para terrazas con humedad o filtraciones

Cuando la terraza ya presenta humedades, goteras y filtraciones con aparición de moho, el enfoque debe ser correctivo, no solo preventivo. Primero hay que localizar el origen real del problema: siendo mas probable en juntas de dilatación, encuentros mal resueltos, sumideros u otros remates como chimeneas, pasos de instalaciones, etc. Este diagnóstico se suele apoyar en la inspección visual de un experto, y ocasionalmente en pruebas de estanqueidad secuenciadas. Una vez identificado el foco, se planifican las reparaciones, y se selecciona un sistema de impermeabilización que pueda soportar las condiciones específicas del caso.

Cómo identificar goteras en terrazas

Las filtraciones de agua suelen manifestarse claramente en techos o paredes, con indicios claros como el olor a humedad, manchas, y afloramiento de mohos. En casos más graves se producen filtraciones de agua o goteras que tienen que recogerse en cubos de menor o mayor tamaño. Para relacionarlas directamente con la terraza, es útil observar si aparecen después de lluvias intensas o riegos prolongados. También conviene revisar si se forman charcos persistentes en la superficie exterior. Una vez detectadas estas señales, se analizan puntos singulares como uniones con petos, pasos de instalaciones y sumideros, que suelen concentrar la mayoría de las filtraciones.

Reparación de grietas y fisuras

La reparación de grietas y fisuras puede ser importante para solucionar un problema de filtraciones, aunque, las grietas y fisuras de una terraza no son siempre consecuencia de una filtración. En cualquier caso, para la reparación se comienza abriendo ligeramente la fisura, para eliminar bordes débiles, se limpia a fondo y se rellena con un producto adecuado al tipo de soporte. Es siempre recomendable utilizar productos elásticos, puesto que toda fisura o grieta es consecuencia de un movimiento. Ocasionalmente, las fisuras y las grietas se pueden tratar con impermeabilizaciones reforzadas con mallas para repartir tensiones. Aunque en el caso de terrazas pavimentadas, el sellado de grietas y fisuras superficiales no garantiza en absoluto la mejora en las filtraciones..

Aislamiento térmico e impermeabilizante

En muchas terrazas que actúan como cubierta de espacios habitables, es recomendable aprovechar la intervención para incorporar un aislamiento térmico además de renovar la impermeabilización. El aislamiento térmico de una terraza reduce las pérdidas energéticas, mejora el confort interior y disminuye los riesgos de condensación. Se pueden utilizar paneles rígidos aislantes (XPS normalmente) sobre la capa impermeable para configuraciones de cubierta invertida, donde el aislamiento protege a la impermeabilización. También se pueden crear cubiertas cálidas, con el aislamiento por debajo de la impermeabilización, en este caso además del XPS (poliestireno extrusionado) se emplea el PIR (poliisocianurato), o la lana de roca.

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